Historia y propiedades de la avena

La avena es un cereal (Avena Sativa) que crece en climas frescos y que da una cosecha anual. Es una planta herbácea de la familia de las gramíneas. Remontándonos a sus orígenes, la avena se menciona desde la Edad de Bronce (1500-500 A.C.) y fue uno de los primeros cultivos realizados por el ser humano. Durante el apogeo del Imperio Romano, estos llevaron a las islas británicas este cereal, ya que el clima húmedo y fresco era un lugar propicio para su cultivo, y así, de esta forma, comenzó a ser un alimento básico en Inglaterra, Escocia e Irlanda (esta isla nunca fue territorio romano). Al principio, la finalidad de la avena no era el consumo humano, sino como forraje para el ganado y los animales de carga. Los escoceses trituraban la avena cruda añadiéndole agua y la cocían formando una papilla, antecesor del porridge, el desayuno típico de Escocia, Gales y algunos países nórdicos. Hoy en día la avena se usa en muchas recetas porque es un alimento muy versátil, además del ya mencionado porridge, se usa para realizar dulces, tartas, galletas, barritas, muesli, pan, etc. Hay cuatro tipos de avena: La avena blanca tiene su origen en el Mediterráneo, se extendió al norte y se adaptó a condiciones climáticas más duras. La avena roja soporta las altas temperaturas y se cultiva en climas áridos y secos. La avena desnuda se cultiva en Asia y se caracteriza por la facilidad que se desprende la cariópside de la cascara. La avena orientalis es la más común y cultivada en España.     Las propiedades de la avena son las siguientes: – La avena tiene más proteína que otros cereales aunque no contiene todos los aminoácidos esenciales. La mejor combinación para obtener buena proteína vegetal es combinar 75% de cereal y 25% de legumbre. – Está compuesta por hidratos de carbono complejos, unos hidratos de carbono de absorción lenta que proporciona energía durante un largo período de tiempo. – La avena tiene una gran cantidad de fibra: fibra soluble e insoluble. Esto hace que este cereal sea ideal para mantener en buen estado la flora intestinal y para depurar el organismo evitando el estreñimiento y ayudando al tránsito intestinal. – Las grasas de la avena son insaturadas. – La avena es un combustible idóneo para los deportistas ya que contiene carbohidratos complejos y proteína. – Ayuda a reducir los niveles de colesterol (LDL). – Gracias a las vitaminas del grupo B y al magnesio, este cereal favorece al sistema nervioso en casos de insomnio, depresión, nerviosismo, etc. – La avena también es indicada para aplicar de forma tópica en la piel por sus efectos calmantes en caso de acné, dermatitis, etc.   Link al producto: http://ow.ly/6n5y3012quu   Autor: Antonio José Pérez Sánchez. Dpto. de nutrición y dietética de Ecospain. Contacto: Info@ecospain.com

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