Cenas Detox con avena

Hay momentos que solemos encontrarnos más hinchados, pesados y cansados, es cuando nos entran las ganas de sentirnos más ligeros, limpios por dentro y con más vitalidad.

 

La mayoria de las veces se apuesta por hacer dietas hipocalóricas y con ello a menudo,  pobres en nutrientes vitales y que no satisfacen ni el paladar ni la saciedad. Una opción mucho más interesante y saludable, es llevar a cabo una alimentación limpia, fácil de digerir pero que sea también rica en nutrientes vitales, aportando placer y satisfacción al acabar la ingesta.

La avena es un cereal completo, digestivo  y equilibrado.

Una buena manercrispbread-1549244_1920a de ir incorporando esta manera de alimentación es empezar  por las cenas, momento del día en el que solemos estar en casa y con mayor poder   de elección. Adoptar cenas ligeras, fáciles de cocinar y que integren  elementos que nos reparen, sacien y limpien, nos proporciona un buen         descanso para nuestro sistema digestivo y sistema nervioso, y una limpieza más  efectiva del organismo.


  Unas cenas detox con avena son una excelente opción. La avena es un cereal completo, digestivo y equilibrado. Ha sido la base de la alimentación de pueblos y civilizaciones de países como Escocia, Irlanda y de Oriente por sus cualidades nutricionales y curativas. Es rica en proteínas, contiene 6 de los 8 aminoácidos esenciales que no podemos fabricar, un 70% de ácidos grasos insaturados e hidratos de carbono de absorción lenta que aportan saciedad durante largo tiempo.  

De sabor suave y textura cremosa, sus copos son ideales añadidos en cremas vegetales, en las que junto con verduras de temporada, de hoja verde y raíz, aportamos fibra, minerales como el silicio, fósforo, calcio y hierro, y vitaminas del complejo B, esenciales para el buen funcionamiento de nuestro cerebro y sistema nervioso. Se trata de un cereal ideal para el invierno porque calienta el organismo, lo que no significa que no podamos añadir unos cuantos copos finos en ensaladas también si lo deseamos, pero poniendo atención en masticarlos bien.

La avena es además un cereal regulador metabólico y diurético, con lo que nos ayuda a regular el peso y el volumen del cuerpo de manera natural. Su fibra soluble y su beta-glucanos, protegen la pared intestinal además de combatir el estreñimiento y reducir los niveles altos de colesterol, cuidando así de nuestra salud intestinal y cardiovascular.

Para las personas que padecen sensibilidad al gluten o celiaquía, así como problemas digestivos, existen copos de avena sin gluten. Es importante recalcar que el gluten que se suele encontrar en la avena es por contaminación, en el cultivo o procesado, con otros cereales como el trigo, cebada o centeno. Por eso, es importante escoger una avena de cultivo ecológico, sin fertilizantes, pesticidas ni fungicidas. 

La avena contiene cantidades pequeñas de una prolamina llamada avenina que puede causar alguna reacción en celíacos, de allí que se recomiende su consumo de manera gradual, aumentando poco a poco su cantidad.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *