5 Sustancias químicas que se encuentran en los alimentos.

Cada vez hay más concienciación por parte de los consumidores de que debemos hacer una compra inteligente tratando de buscar aquellos alimentos más saludables y naturales.

Foto (Nutricion.pro)
Es fundamental fijarnos en las etiquetas de los productos que consumimos, pero hay muchos ingredientes que pese a estar etiquetados como seguros y ser utilizados en una amplia variedad de alimentos aparentemente inocentes, pueden ser malos para nuestra salud y deberíamos hacer un consumo responsable de los mismos.
La Organic and non-GMO food movement, organización que promueve el consumo de alimentos orgánicos y una alimentación saludable, ha elaborado una lista en la que recogen cinco de estas sustancias químicas más presentes en nuestro consumo habitual que, con frecuencia, pasan como seguras. “Hay que impedir que las empresas que buscan robar nuestro dinero y arriesgan nuestra salud por el simple hecho de producir alimentos baratos, altamente comercializables –a veces, realmente deliciosos y adictivos– y procesados nos engañen”, denuncian desde su página web oficial.
 Propilenglicol
El propilenglicol (nombre sistemático: propano-1,2-diol) es un compuesto orgánico incoloro, insípido e inodoro. Se trata de un líquido aceitoso que se encuentra en algunos alimentos especialmente en algunas barras de cereales y alimentos que no contienen lácteos como batidos o suplementos ‘naturales’ que actúan como laxantes o vitaminas.
 E1520, también se utiliza como anticongelante, disolvente, está presente en muchos cosméticos como toallitas húmedas para bebés o champús y es el ingrediente principal de los lubricantes íntimos.  Organic and non-GMO food movement “se ha demostrado que este aditivo tan común –y, por ende, tan difícil de evitar– causa problemas de salud intestinal, puede producir diarrea y se cree que podría suponer una amenaza neurológica permanente”.
El aspartamo
Un edulcorante no calórico que se utiliza en numerosos alimentos en todo el mundo. Es el responsable de endulzar casi la totalidad de los productos “sin azúcar” o light de los que consumes habitualmente, así como para dar sabor a los chicles y a la mayoría de yogures y lácteos del mercado.
En Europa se corresponde con el código E951 en los etiquetados y aunque muchos expertos creen que es la mejor alternativa al azúcar para las personas con problemas de diabetes o sobrepeso, su ingesta también se ha relacionado con dolores de cabeza e incluso daños neurológicos. “Recuerda que en los alimentos dietéticos que utilizan edulcorantes artificiales hechos de productos químicos o con productos químicos como el aspartamo, no hay suficientes beneficios en comparación con los riesgos, a pesar de lo que las tácticas demarketing puedan decirnos”, aseguran desde la plataforma.
Sucralosa
Es otro edulcorante que se utiliza como sustituto del azúcar. Se fabrica por halogenación selectiva de sacarosa y, a diferencia del aspartamo, es termoestable y resiste las variaciones del pH por lo que puede usarse para elaborar productos con fechas de caducidad a largo plazo.
Foto (Madridfree)
Se encuentra en la mayoría de los alimentos dietéticos libres de azúcares no orgánicos, postres congelados sin azúcar, cereales o yogures.  
Aunque todavía es considerada por las autoridades sanitarias como un edulcorante seguro (de hecho puedes identificarlo en las etiquetas de innumerables productos bajo el código E955), lo cierto es que es uno de los ingredientes artificiales que debes evitar.
Como explican desde el movimiento a favor de una alimentación saludable y orgánica, “se ha demostrado que puede dañar algunas funciones del intestino –como por ejemplo reduciendo la cantidad de bacterias saludables que este produce– y es responsable de generar malestar digestivo a muchos de sus consumidores”.
 TBHQ
código E319, la terbutilhidroquinona o THBQ tiene efectos secundarios potencialmente dañinos en nuestro organismo. Se trata de un conservante que se obtiene derivado de la industria petrolífera y que se utiliza como aditivo alimentario y antioxidante gracias a que evita la decoloración natural de los alimentos que se genera por la oxidación del hierro cuando estos están procesados.
Está presente en frituras, grasas animales y productos de bollería que se alcancen temperaturas altas, así como en bebidas energéticas o zumos, cereales para el desayuno alimentos congelados y otros muchos procesados. Además, como explican en la web especializada en Aditivos alimentarios, “en grandes dosis podría provocar asma, urticaria, insomnio, un aumento del colesterol en sangre y problemas de metabolismo en el hígado”. Por si fuera poco, diferentes investigaciones encontraron que puede podría ser cancerígeno.
BHA y BHT
El Butilhidroxianisol y Butilhidroxitoluol, conocidos como BHA y BHT por sus siglas en inglés, son químicos que se utilizan como antioxidantes sintéticos para alimentos procesados.
En España el E320 y el E321 están presente en alimentos a los que tenemos acceso a diario –la mayoría dulces y derivados de la bollería–.

 

También se les relaciona con el desarrollo de alergias y con daños neurológicos a largo plazo.
Tenemos que tener mucho cuidado con los productos que consumimos, debemos concienciarnos que no nos damos cuenta pero estamos poniendo nuestra salud en peligro con cada uno de los alimentos que consumimos, que muchas veces nos los venden como «naturales» «seguros» y es todo lo contrario a la larga.
Muchas personas ya están concienciadas de este problema y por eso optan por consumir productos ecológicos, libres de productos químicos, aditivos, dañinos para nuestra salud y el medio ambiente. 
 
«Consume ecológico, cuidarás tu salud y el medio ambiente» Productos Ecológicos EcoSpain

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